Llegando a primera hora no me resulta complicado entrar en el back. Por lo que decido aprovechar la oportunidad y disfrutar de los desfiles desde otro punto de vista: entre bastidores. Se siente que es el última día, pero los nervios y la tensión continúan hasta que la última modelo regresa de la pasarela. Tengo ocasión de hacer fotos, hablar con las modelos (ser modelo NO es nada fácil), e incluso ayudar en maquillaje gracias a Vicente Oviedo, gran maquillador que trabajó día y noche para lograr el efecto fantasía protagonista del desfile de María Barros.
Por último y en un escenario especial, el Antiguo Matadero de Madrid, se celebra la clausura de Cibeles tras el desfile de Ion Fiz y después...¡TODOS DE FIESTA! y como no, terminamos de nuevo en Chueca de la mano de mi amada Mariam y otros personajes a recordar como David, Aida (dulceida), Clementina, Rocío... y Julien.
Jornada intensa que da fin a una semana llena de caídas, protestas, fanáticos enloquecidos, esnobistas, chismorreos y como no, MODA.

El Delgado Buil.
cinque.